La basura en Santo Domingo Este: la otra cara de la pandemia

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SANTO DOMINGO, RD-  Jesús es uno de los hombres que cada mañana aborda uno de los 25 camiones recolectores de basura en Santo Domingo Este asignados a la circunscripción 2 para realizar su trabajo de recogida de los desperdicios en la demarcación. Él, como otros, afirma presenta problemas de salud. Aunque dice desconocer las causas de sus dolencias, especialistas de la salud ubican su malestar dentro de los efectos por el  contacto directo de la basura.

“Yo tengo como un año trabajando, y me han salido muchas bolitas en las piernas», dice el recolector mientras levantaba los desperdicios en el sector Los Mina Norte.

Infecciones en las vías respiratorias y urinarias, procesos gripales y gastrointestinales, amigdalitis y enfermedades de la piel, presentan las personas que, de una manera u otra, entran en contacto con la basura.

Esto es lo que evidencian los casos en hospitales y clínicas como el Centro de Salud Santo Tomás de Villa Nueva en el sector El Almirante, donde la médica general María Victoria Ureña afirma que reciben frecuentemente estos casos. 

«Un 90 por ciento de los casos se pueden atribuir a las condiciones del ambiente que se ven incididos por la contaminación generada por el cúmulo y manejo de los desperdicios» manifestó la profesional de la medicina.   

Agrega que los residuos producen malos olores y contaminación, y lleva a que ciudadanos los quemen generando humo; todo esto puede ocasionar problemas de salud como daños en los pulmones, causando enfermedades como diarrea, gripes, leptospirosis, hongos y bacterias.  

A estas enfermedades también están expuestos los residentes en las tres circunscripciones del municipio, principalmente con la formación de los llamados vertederos improvisados, donde las personas lanzan los desperdicios; y por los que optan por la quema de los desperdicios. 

Con relación a trabajadores de la alcaldía, hay quienes destacan que estos realizan sus labores sin medidas de bioseguridad, exponiendo su salud ante la mirada de las autoridades.  

Para el ambientalista César Antonio Vargas este personal debería poseer los equipos de protección adecuados, kits de emergencias en los camiones, así como seguros que le garanticen coberturas a enfermedades que son asociadas al tipo de riesgo en el  trabajo que realizan. 

Entiende que estas personas deben estar sometidas a constantes monitoreos, sobre todo si hay elementos de peligro como plomo,  gases o algún tipo de químico que pudieran estar acumulándose en su cuerpo. 

Según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) siete millones de personas mueren al año por la contaminación provocada además, por el mal manejo de los residuos sólidos en el mundo. 

Se pensaría que estos ciudadanos para dedicarse a este trabajo requieren de una característica especial con formación en algún área o capacitación especial, pero el director de Limpieza y Aseo Urbano de la Alcaldía de Santo Domingo Este, Edgar Minyeti, establece qué es suficiente para ello.

«Hombres preparados y dispuestos a colaborar con la recolección de desechos sólidos», expuso el funcionario, que dejó claro que los recolectores reciben todos los beneficios que están contemplados en la ley; argumentos validados por trabajadores consultados. 

Problema histórico 

Por años, la recogida de la basura del municipio más poblado de la provincia Santo Domingo, el Santo Domingo Este, con un poco más de 20 años de creado, evidencia debilidad de las autoridades que asumen la responsabilidad de tener una demarcación limpia, alejada de la contaminación.  

Indiscutiblemente, la deficiente recogida de los desperdicios sólidos, no sólo afecta lo visual sino también a la salud; en este caso a los más de 891,952 residentes de la zona que dice el último Boletín Municipal de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) de enero del 2017.  

 Denuncias en los sectores de las tres circunscripciones del municipio, y la propia presencia de los desperdicios en las calles, revela cómo anda la situación que el alcalde Manuel Jiménez se comprometió resolver.  

Las actuales autoridades de la Alcaldía, aunque aseguran que levantan unas 32 mil toneladas de basura mensualmente, explican que tienen un gran reto.  

«La meta de la Alcaldía Santo Domingo Este es mantener la ciudad limpia, concientizar a los munícipes para que no saquen la basura de sus casas y así no la tiren en las calles y avenidas», expresó el director de Limpieza y Aseo Urbano de la Alcaldía, Edgar Minyeti.  

El funcionario dijo que han revisado los contratos y las formas de recogida, realizando los ajustes pertinentes para que la basura se levante de forma oportuna. 

«En los 10 sectores de la circunscripción 1, la compañía Dankot Group SRL, contratada por el ayuntamiento tiene el compromiso de recoger la basura, mientras que los 4 sectores de la circunscripción 2 y los 9 del número 3 con sus propios camiones», agregó.  

Sin embargo, esta estrategia no ha surtido efecto en los 23 sectores del municipio, porque persiste la presencia de los desperdicios.  

Doña Teresa González, residente en Cancino I; Miladys López, en Los Mameyes; Estela Reyes, en Ensanche Ozama, son de las personas que aseguran que los camiones de basura no pasan, lo que los obliga a tener que tirar la basura en las calles.  

Ante la recogida deficiente, hasta las cañadas se han convertido en depósito de la basura.  

Las quejas son permanentes; el uso de las redes ha sido el desahogo de los munícipes.  

Las autoridades de la alcaldía dicen que disponen de 102 camiones para la recogida de la basura en las 340 urbanizaciones del municipio. En la circunscripción 1 hay 35 camiones compactadores, de esos 30 son grandes y 5 pequeños; en la circunscripción 2 hay 25 camiones y en la número 3  hay 42. 

Dirigentes comunitarios como Franklin Balcázar, representante de la Junta de Vecinos, La Nueva Esperanza, entienden que esta distribución no es suficiente, ya que destaca que continúa la situación.  

Mientras, el problema de la basura en el municipio no es nuevo, es que según ciudadanos, en las 4 gestiones que han asumido el control del ayuntamiento de Santo Domingo Este la basura ha sido el gran problema.  

«Tengo 25 años en esta demarcación y esto siempre ha sido así», expresó la señora Cristiana Velásquez, residente en el ensanche Ozama.  

Para el experto en medio ambiente César Antonio Vargas, las políticas de manejo de residuos sólidos a nivel general en los ayuntamientos, incluyendo Santo Domingo Este, son muy deficientes e ineficaces, debido a que no se toman en cuenta los tipos ni cantidades de desechos, generando una masiva acumulación de desperdicios en los distintos lugares.  

 

Sin embargo, el encargado de la Dirección de Gestión Ambiental y Riesgos del Ayuntamiento Santo Domingo Este, José Antonio Trinidad Sena, expresó que los residuos sólidos se están manejando adecuadamente, y se está incorporando a los ciudadanos.  

«Hay que insertar las juntas de vecinos para que ellos mismo sean los supervisores para que los ríos no sufran la contaminación con la basura, concientizar los jóvenes y niños para que sea lanzada al zafacón», expresó. 

Informó que entregan brochures para educar la población y realizan charlas para concientizar los moradores en las escuelas y juntas de vecinos para que no lancen las basuras a las calles. 

Penalización por contaminar 

El someter a la justicia a ciudadanos por lanzar desperdicios a las calles ha sido una de las acciones de la alcaldía.  

«En esta gestión se han apresado a más de 40 personas, 6 de estos sometidos a la justicia, y los demás han pagado multas, tal cual lo establece la Ley 225-20», manifestó el encargado de la Dirección de Gestión Ambiental y Riesgos del Ayuntamiento Santo Domingo Este, José Antonio Trinidad Sena.  

Se refiere a La ley General de Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos 225-20, pero esta disposición establece multas a las empresas que incumplen con la recogida y tratamiento de los desperdicios hasta el depósito final.  

El ministro de Medio Ambiente, Orlando Jorge Mera, entiende que la misma es de vital importancia, y es un primer paso de avance para regular de forma efectiva todo lo relacionado a la gestión de los residuos sólidos en el país, y así reducir al mínimo el grave problema que representan.  

«La ley aborda aspectos claves como la permisología, planes de regularización, normativas para compartir los vertederos, educación ambiental y creación del Sistema Nacional para la Gestión Integral de Residuos que ya hemos activado integrado por los ministerios de Medio Ambiente, Educación y Salud Pública, las Federaciones Dominicana de Municipios y de Distritos Municipales y la Liga Municipal Dominicana», dijo.  

La que sí establece multas a ciudadanos es la Ley No.120-99, que prohíbe a toda persona física o moral tirar desperdicios sólidos, y de cualesquieranaturaleza en calles, aceras, parques, carreteras, contenes, caminos, balnearios, mares, ríos, etc. 

El artículo 4, señala que «las personas que sean sorprendidas tirando basura, desechos o desperdicios de cualquier tipo, del tamaño que fuere, en los lugares públicos, serán condenados a las penas de dos (2) hasta diez (10) días de prisión o multas de quinientos (RD$500.00) a mil (RD$ 1,000.00) pesos, o ambas penas a la vez».  

En tanto, la Alcaldía de Santo Domingo Este, luego de que el Poder Ejecutivo estableciera en abril de 2021 la resolución que pone en marcha Ley General Sobre Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos (Ley 225-20), aprobada en el Congreso en septiembre del 2020, dice estar enfocada en la protección del medio ambiente y en la promoción del reciclaje, ayudando de esta forma a ponerle fin a la problemática de la recogida de la basura en el municipio. 

Mientras, se mantiene en espera un resultado efectivo a esta problemática que vive en un “vaivén”, entre ciudadanos y las autoridades; los primeros responsabilizan a los segundos del mal manejo que por años ha existido en SDE, en tanto, las autoridades afirman que la situación se originó en pasadas gestiones, y que hoy en día la solución depende del tratamiento que dé la población a los desperdicios sólidos para llegar a su final.  

​Por Hanobi Delgado, Ana Aybar, Elín Capellán, Víctor Hernández, Keemberlis Rodríguez y Seneida Guzmán.